En Segovia el viento no avisa.
Un día estás tranquilo en casa y al siguiente ves una teja en el patio.
Y llega la pregunta de siempre:
¿Cómo puede ser, si las tejas pesan tanto?

La mayoría de cubiertas en Segovia están hechas con tejas colocadas sobre mortero.
Y ese mortero, con los años, se reseca, se agrieta y deja de cumplir su función.
La teja queda suelta.
El viento levanta una esquina, la siguiente ráfaga termina el trabajo… y el resto va detrás.
Como fichas de dominó.

¿Qué puedes hacer?

No esperes a que una teja caiga para mirar arriba.

Revisar el tejado una o dos veces al año es mucho más barato que reparar una gotera.
Recolocar y fijar las tejas sueltas antes de que el viento haga su trabajo es lo que marca la diferencia entre dormir tranquilo o poner cubos en el salón.

En Tejados Segovianos llevamos tanto tiempo arreglando tejados, que tenemos el ojo perfectamente entrenado para ver los fallos. 
No solo miramos lo que se ve: miramos lo que el viento ya ha empezado a mover y nadie nota todavía.

El viento no avisa dos veces.
Y si lo hace, ya es tarde.

Tejado en Segovia con tejas levantadas por el viento y mortero agrietado, ejemplo real revisado por Tejados Segovianos durante una reparación.

Tejado en Segovia con tejas desplazadas y mortero deteriorado, mostrando grietas y levantamientos causados por el viento y el paso del tiempo. Imagen real tomada durante una revisión de Tejados Segovianos.